Año Viejo
El último día del año nos entusiamamos por vestir las mejores galas, otros limpian las casas, otros comen 12 uvas. Pero, ¿qué nos motiva a realizar estas actividades? ¿Lo hacemos por superstición, por atraer buenas vibras o por alejar lo malo para esperar lo mejor del nuevo año? Es muy importante tomar en consideración a los más pekes ya que, somos el modelo a seguir y así se perpetúan las tradiciones de familias, comunidades, países y naciones. Debemos tener siempre presente que nuestra confianza debe estar cimentada en Dios. Esto nos ayudará a enfrentar el nuevo año sin temor a lo que vendrá porque de la mano del Señor podremos sobrepasar cualquier adversidad que venga. Recordemos lo que dice Hebreos 4:16 (PDT): Acerquémonos con confianza al trono de Dios que es generoso. Allí recibiremos su compasión y su bondad para ayudarnos cuando lo necesitemos. Al momento de la celebración debemos tomar en consideración la edad, la etapa del...